Liberación de la memoria celular
Nuestra memoria celular es un conjunto completo de archivos alojada en la bio-computadora humana. Afecta la manera como desempeñamos las tareas rutinarias y cotidianas, como reaccionamos al estrés y la manera en que enfrentamos los desafíos emocionales. Si las heridas
pasadas guardadas en la memoria celular no se sanan, podrían limitar nuestra libertad y producirnos enfermedades. Las células solo pueden contener memoria si hay un campo energético que las imprime con información.
Cuando uno empieza a saber cómo transformar el dolor, lo que era un “estorbo” empieza a convertirse en un regalo. A través de la práctica de CMR se ha comprobado que muchas veces detrás de un estado emocional negativo siempre hay una motivación positiva.
El dolor físico, la tristeza, el enojo y el temor se convierten en oportunidades de sanarnos y acceder a nuestro potencial verdadero, dándonos la posibilidad de despertar un profundo sentido de ser interno, que paradójicamente quizás necesitaba no estar del todo sano o no ser feliz para emerger con toda su elocuencia.
Para transformar el dolor necesitamos sentir en el momento la incomodidad presente en nosotros.
Eso se consigue sumergiéndose en ella, en lugar de luchar para alejarla.
